martes, 19 de febrero de 2013

NO TAN PAUL ELUARD

Pensó en hablar y adquirió un megáfono.
Anheló una familia y quemó su agenda de amantes.
Al develar los hilos macabros
de la unificación de poder
excusada en la globalización
tajeó las redes sociales.
Divisó los lentos tiempos de Dios
y estaba comprendiendo aquello que refluja
por la línea evanescente los pesados poros.

Para cada afirmación un ejemplo.
Un morderse la cola en círculos como lo perros.
Sus peripecias táctiles justifican
la exaltación de los cristales
y esta arena dubitosa.-
MI FE

Mi fe es un vaivén misterioso
que asciende y se estrella
por leyes desconocidas,
mi fe traidora, mi fe prófuga…

Buscando los soplidos de la muerte,
los impulsos, invito a mi fe
a bajarse la pollera.
Sobrevive conmigo
en los callejones de la rutina.
Por la meta cumplida
el sinsabor también en los pechos de ella.

Para sus labios champagne
manos suaves para sus destellos.
Ella tiene todo lo que se le puede pedir
a una veinteañera que entregó
el capullo rosado de su virginidad.

Movedora de montañas de humo
errata del cálculo
descansa conmigo en la plegaria
cuando sucumbe el día
y se acallan las armas.-
MI CHICA BICARBONATO DE SODIO

Las células cancerosas viven en un ambiente
extremadamente ácido y carente de oxígeno.
Las células sanas viven en un entorno alcalino y oxigenado
lo cual permite su normal funcionamiento.
Las substancias ácidas rechazan el oxígeno
en cambio las substancias y células alcalinas atraen el oxígeno.

Las células cancerosas son anaerobias (no respiran oxígeno)
y no pueden sobrevivir en presencia de altos niveles de oxígeno.
Por el contrario, se alimentan de glucosa
siempre y cuando el entorno esté libre de oxígeno.
El bicarbonato de sodio es uno de los alcalinizantes
más potentes que existe…media cucharadita
en un vaso en ayunas todos los días previene,
detiene y hasta cura el cáncer (por supuesto con otras tijeras a mano)
según el premio Nobel de Medicina de 1931, Otto Heinrich Warburg,
según dicen y tomalo con pinzas.
¿Quién lo diría? El humilde y baratísimo bicarbonato
enterrado por el aparato financiero más depredador
de la historia: el complejo industrial farmacéutico – médico.

Tan a pesar tuyo te ibas convirtiendo
en una bolsa que sellaba mi cabeza,
pero no todo compromiso afectivo me produce caspa, y zafé a tiempo.
Vos nombrabas una eternidad.
Ayer, de vos ráfagas asfixiantes,
pero una claridad más cálida que tu corazón, que la luna,
me llega de mi chica bicarbonato de sodio,
y zafé a tiempo.-

MARIA ARGENTINA

En el taller clandestino de Constitución
tenían a los bolivianos trabajando
con sus familias por veinte pesos el día.
Pampa, montaña y mar.
Mi sueño es como un blanco en movimiento
siempre desafiante o prometedor.

Buenos Aires, mal viento
buena brisa necesitas para torcer
tus ojos de Europa
a las manos abiertas del cono americano.
Esculpí su nombre en mi corazón
del bajo fondo monumento
al soldado desconocido.
Los nietos de la desesperanza europea.
Ese pertenecer a la clase media
en la cúspide de tu racista, el moralista.

Vamos, otro amor más intenso es posible.
Balas de libros, bombas de alimentos
en "El impenetrable" del Chaco
en tu verguenza al pueblo toba.
La fuga de cerebros
y las neuronas que residen fugadas
de eternos planes bé
del culo más hermoso del mundo
de tu postergación confiada confinada.

Nuestra relación de pareja kármica:
tu beso y tu filo.
Un amor inflacionario
bajo el strapless de su vestido tanguero.
Ella me considera ácido,
incluso muy ácido.
Los fuertes pueden anidar la distancia;
yo no.
El reconocimiento tardío al sudor
salvo el laurel traído de otras tierras.
Yo pensé que mi vida
pasaba por un mal momento
pero ella siempre puede estar peor.
Y me enterrará tan dulcemente…



MANTENER LA VOZ

El tiempo ha pasado
y los sueños de adolescencia prepoteados.
Un desvío de ónices
que requerían mucho más esfuerzo.
Nos adormecimos casi
en el misterioso lodo mundano:
dogmas baratos del qué dirán
y el molde esperado pavoneándose.

La idea decisiva insobornable
que se prostituye como tantas otras cosas.
De una manera o de otra
no pudieron acallar nuestra voz
que mira del otro lado del vidrio.
Por los resquicios del hormigón expansivo
nosotros infiltramos la poesía
más allá de que el amor
sea un desafío crucial
en cualquier etapa de la vida.

Ahora el mundo
nos muerde los talones cada día más
y seguiremos siendo prófugos
de saco, corbata, agenda.
Al clamor de una modernidad                      
cada vez más específica
más clarificados los infalibles estiletes.
En suma: buscamos una pequeña inmortalidad
de registro esperanzado y contados ejemplares.

He tratado de desnudar
los cómodos colchones del mundo
y el automático desliz.-
LOS VALLES DE ELBY

Cuando bajé de los valles de Elby
el sol tibio del estío me besaba los pies.
Llegamos a la ciudad con júbilo
y tomados de las manos
cuando bajamos despreocupados
de los valles de Elby.

Era el día de la gran congregación mundial
con esa única consigna
que tanto anhelábamos.
Nos hermanaban los satélites
palpábamos la brisa
bellos perros nos seguían
desde el prado a la mutitud.

Noche en oriente, claro el occidente
aunamos el encuentro
de polo a polo, hemisferios y regiones.
La respiración en un solo aliento
y la paz fue la bandera
sentados en el suelo desde el valle de Elby.

Fue un canto, un poema sublime
aquella conmovedora jornada,
el triunfo por unas horas
del latido sobre los abismos.
Elby se reconstruye cada día
renace como la luz incontenible del alba.
Develemos abrazados
los valles de Elby.-
LOS MISERABLES Y EL CORRAL DESMEJORADO

Todo corral suburbano alberga
a miserables que no han sabido cultivar
la miel en el pecho.

Sea el chiquero administrativo o industrial
las pobres almas pululan con el desgaste ajeno
que los deja más flacos.
El excremento en el que se enfangan
es el mismo o varía muy poco:
mezcla de rencor, cardos y otras sombras.
El panóptico militar en la mente de cada uno
la consigna infame de un supuesto "deber ser"
una pseudoética que tranquiliza
pero hasta ahí nomás,
en una tranquilidad de barro
que pronto se desmorona.

Los miserables tienen versión masculina
o vienen con tetas,
porque yo -un poco cruel- los considero casi humanos.
Digamos que el brillo de humanidad
refulge cada tanto en sus corazones
y más hacia ciertas personas que hacia otros
porque otro rasgo de negrura de esta gente
es la selectividad.
He oído de treguas en guerras sangrientas
de asesinos que se confiesan
pero el prejuicio de los miserables
perdura largo tiempo,
en algunos tan duros que hasta el día de hoy...

Los hay persistentes y los hay cíclicos.
Sabés muy bien que hasta soportaría a los inteligentes.
Pero ¿cómo no posibilitar la natural apertura
ante el perdón o especie de confirmación obvia
de aquello tan brilloso que perdieron
y vuelven a buscar?
Hijos del rigor o masoquistas de oficina.
Cuando la hostilidad es bandera cotidiana.
Con sus pupilas en nuestros hombros
otros diseñaron la norma
que éstos se empeñan en estampar
pero sólo cuando conviene.

Dramatizaste el pelo en la sopa
tu policía interior no te deja dormir
conseguiste la oveja negra que tanto querías
y así y todo te pides licencia
porque la úlcera o el desgarro en la espalda
ya no te dejan seguir.
Ese es el negocio del miserable:
cielo por espina, suave champagne por agua de zanja.-